domingo, 7 de octubre de 2012

MORRISSEY & A BUNCH OF FLOWERS



La música siempre ha formado parte de mi vida. Antes incluso de ser consciente de lo que significaba.
De su historia...
Mi tío y mi madre crecieron escuchando a los Beatles, The Jam, The Who, The Kinks.... Recuerdo que cada vez que iba a casa de mis abuelos maternos, lo primero que hacía era abrir un escritorio de mi tío, por aquellos tiempos aún estudiante de derecho, donde se escondían para mí los mayores tesoros del mundo, sín excluir la extensa y variada colección de botones que mi abuela robaba de camisas y chaquetas en el Corte Inglés.
Era abrir su escritorio y saltar literalmente discos y cassettes de los Beatles. Los libretos con sus canciones almacenadas en el desorden de un montón de cajitas de plástico vacías entre las portadas llenas de colores. Azules, amarillos y negros se mezclaban con morados verdes, naranjas, morados y rosas. Caricaturas de cuatro personajes de pelo negro y submarinos amarillos con manos y patos, anclas...
Mi tío nada más llegar a su casa nos sentaba en el sofá y nos ponía a mi hermana y a mí la película Yellow Submarine. Total era una película de animación. Éramos dos crías.Eso nos mantendría entretenidas un buen rato.  Se transformó en una especie de tradición. Le pedíamos siempre esa misma película. La veíamos una y otra vez. Ese horrendo monstruo azul con esos dientes amarillos me producían pánico y a la vez una curiosidad rara. ¿De dónde habrá salido esa cosa? En serio, a quién se le ocurriría algo así....
Ese fue mi primer contacto con la música. Sin tener la más mínima noción de nada.

Le siguieron situaciones hogareñas que aún recuerdo con cariño. Mi madre sentada horas y horas frente a  la mini cadena con unos inmensos cascos. Había un especial de los Beatles en la radio. Un fin de semana dedicado y sin interrupción  a los Beatles. Cuarenta y ocho horas sin parar. Aún la veo sentada en el suelo mirando esa máquina, hipnotizada, escuchando y escuchando. En ese momento me dí cuenta que mi madre centrada en la música estaba y no estaba. Dos crías gritando por toda la casa, un marido, cosas por hacer...
Estaba tranquila. Desde luego, en el salón no estaba...
Por aquellos tiempos mi madre pasaba mucho tiempo sola con nosotras en casa. Por motivos de trabajo, mi padre no estaba mucho en casa. Lo que hacía era poner el canal VH1 para animar el ambiente mientras hacía mil cosas a la vez. Recuerdo que me sentaba en sofá y me dedicaba a ver videos y escuchar música.
Mi madre siempre me ha contado que siempre que aparecía la geisha en el videoclip ''Big in Japan'' de Alphaville yo no era capaz de pestañear. Aunque mi primer recuerdo son esos gatos de plastilina moverse al ritmo del jazz en ''My baby just cares for me'' de Nina Simone. Esas teclas de piano moviéndose, la gata representando la primera Diva de la canción que he conocido. Y el gato blanco intentando torpemente acercarse a ella. Aún lo tengo grabado en mi cabeza.

Los fines de semana dedicados a la limpieza eran vinilos de Paul McCartney, La Polla records, Juan Luis Guerra, The Jam o Crowed House... Por lo general funcionaba bien, amansaba a todas las fieras enjauladas en metros cuadrados de discordia. Aunque ya por aquel entonces empecé con el vicio de escuchar la música ALTA.. Para mí el volumen nunca era suficiente. Para mi padre cualquier cosa era demasiado o insuficiente. No había estados intermedios.

Desde mis primeros discos Blur, Oasis, Alanis Morrissete, Fiona apple,Crowed house, manic street preachers o el unplugged de nirvana. Hasta Radiohead, Pj Harvey, Garbage, The Smiths, Patti Smith, The Kills, Lana del Rey, Beach house y cientos de grupos y artistas más... que me han acompañado cada día de cada año de mi vida. Hilándose unos con otros formando un esquema sin sentido que me lleva del ahora al pasado, del pasado a las tendencias reccientes. Se confluye el arte, imagenes, poesía, literatura, cine. TODO tiene que ver, todo está entrelazado. Y yo sín tener la más mínima idea.

Desde entonces investigo. Sí, no paro de investigar y de aprender todo lo que pueda.
Ahora entiendo ese hipnotismo. Viajas, sientes, haces tuyo sentimientos y vivencias, sensaciones que te transportan a cualquier lugar, estado o época.

Es como estar y no estar.

Agradezco a mi madre que me diera la oportunidad de conocer ese mundo.
Agradeceré eternamente ganar ese concurso de radio en el que preguntaban el nombre de cantante de los Smiths. Y ganarlo Sin conocerlo aún.

Desde entonces siempre llevo un ramo de flores en la parte trasera de mis pantalones. Fue mi decisión.









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